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El presidente de EE.UU., Donald Trump, está considerando acelerar la aprobación de la vacuna contra el covid-19 que está desarrollando la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca, para que esté disponible en el país antes de las elecciones presidenciales, previstas para el 3 de noviembre de 2020, informa Financial Times, citando a tres personas familiarizadas con el tema.

Para lograrlo, el mandatario estaría evaluando pasar por alto los estándares regulatorios normales de EE.UU. para este tipo de procedimientos. Una de las opciones para alcanzar el objetivo implicaría que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) otorgue una «autorización de uso de emergencia» en octubre.

La disponibilidad de la vacuna a corto plazo permitiría cambiar la imagen de la Administración de Trump y su respuesta frente a la pandemia —que ya se ha cobrado la vida de más de 170.000 personas en el territorio estadounidense— incrementando las posibilidades de ganar los próximos comicios.

Según las fuentes del diario, los comentarios sobre este plan fueron emitidos por el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en el marco de una reunión con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, el 30 de julio, donde la congresista habría advertido que no se debe tomar «atajos» en el proceso de aprobación de la vacuna.

Negación de comentarios

Sin embargo, un portavoz del secretario del Tesoro se refirió al tema y aseguró que Mnuchin no hizo ningún comentario sobre la vacuna y «tampoco tiene conocimiento de ningún plan». Asimismo, mencionó que cualquier autorización emergente depende de la FDA.

Mientras tanto, desde AstraZeneca afirmaron que «no se ha discutido la autorización del uso de emergencia con el Gobierno de EE.UU.», y que «sería prematuro especular sobre esa posibilidad».

El presidente de EE.UU., Donald Trump, está considerando acelerar la aprobación de la vacuna contra el covid-19 que está desarrollando la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca, para que esté disponible en el país antes de las elecciones presidenciales, previstas para el 3 de noviembre de 2020, informa Financial Times, citando a tres personas familiarizadas con el tema.

Para lograrlo, el mandatario estaría evaluando pasar por alto los estándares regulatorios normales de EE.UU. para este tipo de procedimientos. Una de las opciones para alcanzar el objetivo implicaría que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) otorgue una «autorización de uso de emergencia» en octubre.

La disponibilidad de la vacuna a corto plazo permitiría cambiar la imagen de la Administración de Trump y su respuesta frente a la pandemia —que ya se ha cobrado la vida de más de 170.000 personas en el territorio estadounidense— incrementando las posibilidades de ganar los próximos comicios.

Según las fuentes del diario, los comentarios sobre este plan fueron emitidos por el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en el marco de una reunión con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, el 30 de julio, donde la congresista habría advertido que no se debe tomar «atajos» en el proceso de aprobación de la vacuna.

Negación de comentarios

Sin embargo, un portavoz del secretario del Tesoro se refirió al tema y aseguró que Mnuchin no hizo ningún comentario sobre la vacuna y «tampoco tiene conocimiento de ningún plan». Asimismo, mencionó que cualquier autorización emergente depende de la FDA.

Mientras tanto, desde AstraZeneca afirmaron que «no se ha discutido la autorización del uso de emergencia con el Gobierno de EE.UU.», y que «sería prematuro especular sobre esa posibilidad».

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