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Aunque consideran que aún están en crisis, esperan una recuperación entre el 2 y 4 por ciento hasta finales del 2018 y 2019, respectivamente. Incentivos de crédito e inyección económica son el respaldo.

Constructores de Cuenca y Azuay buscan revertir las cifras de decrecimiento en este sector registrado entre el año 2016-2017. Los incentivos económicos y la inyección de 2.750 millones de dólares ofrecidos por el Gobierno Nacional para reactivar esta actividad en todo el país, genera expectativa en quienes están vinculados a esta actividad.

Aunque no es una “garantía” que les permitan incrementar las obras públicas y privadas, las propuestas ya mueven el mercado según José Jaramillo, presidente de la Cámara de la Construcción de Cuenca y Jaime Moreno, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cuenca.

Ambos concuerdan en que este sector estuvo en una etapa de crisis y que la situación ha comenzado a mejorar desde inicios de este año.

Para hablar de crisis, Jaramillo se basa en las estadísticas del departamento técnico de la Cámara, que consolida datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo, INEC, y los permisos de construcción emitidos por el GAD de Cuenca.

En Azuay, del año 2015 al 2016 se registró un incremento del tres por ciento en el sector de la construcción y para el 2017 registró un decrecimiento del cinco por ciento, mientras que en Cuenca entre el 2014 y 2017 se registró un decrecimiento continuo acumulando del 21 por ciento.

Esta caída “bastante considerable” a nivel nacional, la atribuye a varias razones. Primero, a la situación económica de los últimos tres años, el terremoto del 16 de abril de 2016 y las medidas económicas aplicadas para superar la emergencia y su efecto post traumático. Se sumó la emisión de la Ley de Plusvalía, que a su criterio, retiró “absolutamente toda la confianza en el sector inmobiliario”, relacionado al de la construcción.

Esta consecuencia, según Jaramillo, dejó también la reducción de plazas de empleo directo e indirecto. “Nosotros tenemos tres plazas indirectas de empleo por cada directa de trabajo”, y por ello dijo que el país tuvo también una consecuencia macroeconómica, porque la clase obrera inyecta recursos al país al recibir pago inmediato y consumo inmedito.

El presidente de la Cámara de Comercio de Cuenca coincide en esta realidad y recalcó que los incentivos para el sector de la construcción permitirán generar fuentes de empleo, “la construcción sí nos ayuda a que esos seres humanos en actividad y edad productiva, puedan producir y sean debidamente remunerados”.

De acuerdo con los datos del INEC, para marzo de 2016 las personas con empleo adecuado en el sector de la construcción en Azuay era de 16.997, para marzo de 2017 bajó a 15.916 y a marzo de 2018 subió a 17.142; mientras que en Cuenca, a marzo de 2016 fue de 8.428, a marzo de 2017 fue de 8.934 y a marzo de 2018 de 9.209.

Incentivos
Jaramillo indicó que ante esta realidad, el Gobierno encontró “la válvula de escape” para reactivar la economía, dando apoyo al sector de la construcción.

Recordó que el primer paso fue la derogación de la Ley de Plusvalía a través de la consulta popular. Luego, vinieron los primeros estímulos para viviendas por parte de la Corporación Financiera Nacional, Banco del Pacífico y el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, BIESS. Y se fortaleció con la Ley de Fomento Productivo donde se fomentan alianzas públicas-privadas.

Pero algo que les genera aún más expectativa, es la inyección de 2.750 millones de dólares a través de seis líneas de financiamiento de la banca pública y privada que beneficiará a siete millones de ecuatorianos.

“Creemos que es importante esta inyección económica”, dijo Jaramillo, y resaltó el hecho de que el Gobierno piense en ellos.

Cree que algo importante es la reactivación de la obra pública y que eso es un efecto dominó porque no solo beneficia a todo el sector y a toda la cadena relacionada como ferreteros, albañiles, técnicos, sino soluciona problemas sociales que afectan al país, como el déficit de vivienda.

Al hablar de proyectos públicos menciona los de infraestructura sanitaria, hidráulica, vial, parques, saneamiento y otras que pueden generar interés de los GAD cantonales y parroquiales.

Comercio
El directivo recalca que el sector de la construcción representa el 8,72 % al Valor Agregado Bruto por industrias en el país y que la obra pública representa un dos por ciento de ese total. Tiene la expectativa que se equiparen con nuevas contrataciones.

Para Jaime Moreno, de la Cámara de Comercio de Cuenca, todas las actividades productivas necesitan del comercio, y el sector de la construcción no es la excepción.

“La construcción es un factor de dinamismo económico fundamental para la economía de cualquier país”. Mencionó que la construcción ayuda en el ámbito comercial por la venta de materiales de construcción, de comida, uniformes, de prendas de seguridad, mobiliario, “tiene todas las actividades productivas resumidas ahí y concentradas”.

Reactivación
Para Moreno, en años anteriores, en la bonanza de la externalidad impidió que el estado vea al sector productivo como lo que es, “necesario para un país”.

Asegura que este año ha sido más positivo que el anterior y si bien es una transición y hay problemas económicos nacionales, sienten que paulatinamente se incrementa el comercio inmobiliario, de la construcción y hay más oferta y demanda.

“Hoy estamos volviendo a construir y eso es positivo, porque es inyectar capitales y generar fuentes de empleo, que es fundamental para ir superando la pobreza y ese desempleo”.

Recalca que hay que ir recobrando la confianza. “Si hay oportunidad y si hay los capitales que se invierten, sin duda se va a acelerar lo más rápido” este sector.

Pero cree que para que esto funcione a cabalidad, aún hay algo por hacer y está en manos de los municipios. “Los municipios no pueden seguir con una tramitología innecesaria, con inestabilidad e inseguridad jurídica”. Puso de ejemplo el ingreso de un trámite que tiene respuesta después de mucho tiempo y las lecturas distintas a las normativas.

Con los pro y contra, la Cámara de la Construcción de Cuenca realizará un seguimiento de cómo se va comportando el sector de la construcción para saber hacia dónde pueden llegar y hacia dónde proyectar su crecimiento.

Jaramillo recalcó que van por esa recuperación econcómica, que el sector espera seguir creciendo a nivel local y nacional. “Ese es nuestro norte”. (I)

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