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Seis privados de la libertad murieron de forma simultánea y en condiciones similares en el Centro de Rehabilitación Social (CRS) Turi, ubicado al sur de Cuenca.

Los cuerpos fueron encontrados ayer, alrededor de las 11:45, colgados de literas en diferentes celdas de pabellones de mínima, mediana y máxima seguridad. Esto causó conmoción e interrogantes sobre las circunstancias de los decesos.

Los fallecidos fueron identificados como: Stalin E., Carlos C., Jorge C., Pedro P., Darío M., y Adilson L.

Algunos familiares de las víctimas arribaron hasta las afueras del CRS Turi y entre el llanto e indignación expresaron: “Esto no es un suicidio, se tiene que conocer la verdad”.

María Belén Cabrera, directora del CRS Turi, indicó que los privados de la libertad fueron encontrados suspendidos en las distintas celdas en donde habitaban. “Los que fallecieron no fueron trasladados recientemente al CRS, ya estaban cumpliendo su pena desde hace años atrás”, explicó.

Además, Cabrera indicó que antes de los hechos no hubo amotinamientos o desmanes y que al momento no hay requeridos para investigaciones.

De acuerdo con un informe del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y Adolescentes Infractores (SNAI), se señala que Carlos C., cumplía una sentencia por el delito de violación y atentado contra el pudor; Adilson L, por asesinato; Darío M., asesinato; Stalin E., robo; Pedro P., robo agravado; y Jorge C., violación. Las condenas iban desde 3, 25 y hasta 40 años.

Tras el fallecimiento de las seis personas, la Fiscalía inició las diligencias investigativas para determinar las circunstancias en las que ocurrieron los hechos.

En el lugar, un equipo de Criminalística de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía, procedió a la fijación y levantamiento de indicios.

Los cuerpos fueron trasladados al Centro Forense de Cuenca, para las autopsias respectivas, que establecerán la causa de las muertes. Mientras esto se desarrollaba, la Policía cumplió un amplio operativo de seguridad en el CRS Turi.

Las autoridades explicaron que en las celdas habitan entre cinco a seis personas; pero los que fallecieron fueron encontrados solos. Las características de las celdas es que cuentan con literas de las cuales con el uso de prendas de vestir o cuerdas se pueden colgar personas.

El SNAI sostiene que se brinda las facilidades a las autoridades competentes para el esclarecimiento y determinación de responsabilidades.

Cristina Hernández, esposa de Stalin E., de 29 años, (uno de los fallecidos), detalló que él hace un año fue trasladado desde la cárcel de Azogues hacia el CRS Turi donde tenía problemas y no le dejaban recibir la visita. Ella pide que las cosas tienen que ser investigadas. “Lo típico que dicen es que supuestamente se ahorcan, pero las cosas no son así”, concluyó.
En varias ocasiones ha sido cuestionada la seguridad y el proceso de rehabilitación social, teniendo en cuenta que hay presos que tienen acceso a celulares, sustancias, armas, licor y servio de internet. Además de la existencia de bandas que desde las celdas lideran la comisión de delitos.

Esta semana, también fue objeto de opinión pública los traslados y capacidad del centro carcelario, teniendo en cuenta que en los últimos días un total de 92 privados de la libertad fueron trasladados hasta el CRS Turi. Los reclusos fueron traídos de las cárceles de Babahoyo, Riobamba y Machala.

 

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